Ubicados entre la calle Arzuaga y el Paseo de Diego, los comerciantes de la calle del Carmen revitalizaron un espacio que, por años, perdió su auge como centro económico y social de Río PiedrasPor Valeria A. Carrión Rivera, Camila M. Cutié Selva, Ivanna Díaz Rivera e Indira A. Rodríguez Rivera | Buró de Noticias Durante generaciones, la familia de Eugenio Álvarez Sotomayor ha llamado al Callejón del Carmen, en Río Piedras, su hogar. Entre las memorias de su juventud, guarda la estampa de ese rincón urbano como un espacio vibrante y enérgico. Recuerda los bizcochos que, para cada cumpleaños, le preparaba una de sus vecinas; las “pisicorres” que inundaban las calles; y la manera en la que Río Piedras “se llenaba como Plaza las Américas en Navidades”. Sin embargo, aseguró que, poco a poco, el periodo de esplendor de este centro económico, cultural y social llegó a su término. Según un estudio publicado en la revista [IN]Genios, la apertura de Plaza las Américas, en 1968, contribuyó al desplazamiento económico y laboral de Río Piedras. A esta migración de oportunidades, además, se le sumaron la planificación urbana con enfoque en la transportación automovilística; la explosión, en 1996, de la tienda Humberto Vidal; y “las dudosas remodelaciones que se hicieron como propaganda” para el proyecto de desarrollo urbano “Río Piedras 2012”. Estos factores resultaron en una ciudad dividida: por un lado, los vibrantes espacios universitarios y, por el otro, el “deterioro socioespacial” del casco urbano y sus sectores aledaños. Desde generaciones pasadas, los miembros de la familia de Álvarez Sotomayor han heredado la parcela del edificio, en el Callejón del Carmen, y lo han moldeado a lo que es hoy. El residente señaló que Río Piedras “no es perfecto”, pero sigue siendo su “hogar”. Foto por Valeria Carrión Rivera | Buró de Noticias Para Álvarez Sotomayor, Río Piedras ha estado, en los pasados años, en un proceso de florecimiento en el que el Callejón representa “la semilla del cambio”. Aseguró que los comerciantes de este espacio son el impulso para que la zona vuelva a ser esa “comunidad vibrante” que fue en décadas pasadas. Apuestan por revivir el espacio con nuevos negocios, actividades culturales y una colaboración mutua que fortalece los lazos entre vecinos y emprendedores. “Todos nos estamos ayudando porque [...] queremos que todo resurja”, expresó el residente del Callejón. ¿Quién impulsó el resurgir de la calle del Carmen? Antes de que el Callejón se llenara de luces, comida y visitantes, ya una tienda se había atrevido a imaginarlo distinto. En 2016, Desiree “Des” Rodríguez Otero y Salvador “Zal” Pérez Rivera apostaron por el triunfo de su negocio Necromancy Cosmética en el Callejón del Carmen. Rodríguez Otero aseguró que, cuando vio la calle por primera vez, identificó tres cualidades que le daban potencial: su cercanía a la estación del Tren Urbano, el área peatonal y el estacionamiento soterrado. Afirmó que el área tenía “todas las posibilidades de ser un súperespacio”. La marca, especializada en cosméticos artesanales, se distingue por su propuesta de productos veganos y reutilizables. Cada colección refleja la identidad artística poco convencional de sus creadores, Des y Zal, quienes confeccionan un gran inventario de labiales. Rodríguez Otero explicó que la idea de abrir un negocio de maquillaje surgió por su propia necesidad de encontrar diferentes tonos de labial, como azul o verde; colores que las tiendas no ofrecen normalmente. “No encontraba una marca que nos representara”, relató la emprendedora. Más allá del maquillaje, Necromancy se convirtió en un motor de actividad comunitaria en Río Piedras. Desde su llegada al Callejón, sus fundadores impulsaron los “Sábados de Mercado” para visibilizar a pequeños comerciantes y artesanos. Cada segundo sábado del mes, se celebra, en el Paseo de Diego, el Callejón del Carmen y la Plaza de la Convalecencia, este evento que reúne a la comunidad con moda, arte, gastronomía y música en vivo. Rodríguez Otero y Pérez Rivera también aportan al trabajo comunitario en Río Piedras. Afirmaron que, desde que abrieron su negocio, identificaron una sobrepoblación de gatos sin hogar que requerían refugio. Por lo tanto, crearon el proyecto “Cats of Necromancy” para rescatar, alimentar, vacunar y esterilizar a los gatos de la zona. Con el tiempo, ambas iniciativas se consolidaron para fortalecer el sentido de pertenencia en Río Piedras. Sin embargo, mantener viva la actividad económica y cultural del Callejón es un reto para Necromancy y todos los comerciantes del área. Rodríguez Otero detalló que dos de los principales obstáculos son la falta de cobertura mediática positiva y la ineficiencia gubernamental. Según Pérez Rivera, el lente con el que los medios suelen retratar a Río Piedras es casi siempre uno negativo, lo que opaca las iniciativas que surgen en el sector y no incentiva al público a visitar el espacio. Rodríguez Otero también cuestionó la poca atención que el Municipio de San Juan brinda a Río Piedras. La empresaria explicó que, en ocasiones, los líderes gubernamentales actúan solo cuando se les reclama, y no por compromiso a la comunidad. Indicó que uno de los problemas más recurrentes es el manejo de la limpieza, dado que no se les provee zafacones para disponer de sus desperdicios. Ante esto, los propios comerciantes se organizaron y compraron los suyos. Des y Zal aseguraron que, para ellos, es muy importante fomentar constantemente el sentido de comunidad entre vecinos y comerciantes. Destacaron que fundaron su negocio sin saber que se convertiría en el “espacio de estar de mucha gente”. Con el tiempo, Necromancy Cosmética propició la llegada de nuevos jóvenes emprendedores interesados en crear en el Callejón. Ese movimiento dio paso a la apertura de restaurantes que ampliaron la oferta gastronómica de la calle del Carmen. Surgen nuevos sabores en el Callejón En el 2022, tras el cierre de su local en la Calle Loíza, en Santurce, la repostería Double Cake Baking Studio retoñó en el Callejón del Carmen, en Río Piedras. Yaritza Lozano García, dueña de este negocio, tomó la decisión de aventurarse en el sector por recomendación de Rodríguez Otero, su amiga de la universidad. Luego de perder su trabajo como maestra de arte bajo el Departamento de Educación, en 2009, Lozano García tomó cursos de pastelería e inició su propio negocio. Inspirada por programas como “Cake Boss” y “Ace of Cakes”, horneaba y decoraba bizcochos tridimensionales (3D) desde su hogar, pero el reducido espacio “no daba abasto” para confeccionar todas las órdenes. Por esta razón, abrió su primera tienda física en Santurce. Durante ocho años, Double Cake operó en la Calle Loíza. Sin embargo, la artista explicó que el tráfico turístico y comercial incrementó a medida que la zona obtuvo su auge y, como consecuencia, la renta se volvió inasequible. Ante esta problemática, se vio obligada a mudar su negocio, y así fue que decidió asentarse en Río Piedras. Lozano Martínez admitió que la mudanza fue la mejor decisión para su negocio. Durante sus tres años en el Callejón del Carmen, ha visto cómo se forja una comunidad de comerciantes que se apoyan entre sí y resuelven juntos los retos a los que se enfrentan. Indicó que “algo chévere de Río Piedras es eso, que es una comunidad tan organizada [...] que no hay espacio para que cada cual esté por su lado”. Para Lozano García, la llegada de nuevos comerciantes ha intensificado ese sentido de comunidad y, además, ha atraído a nuevos visitantes. Señaló que la pizzería Selena, en específico, es “la tienda ancla del Callejón”. Amanda Ramos Marichal llegó al Callejón, en 2023, para cumplir su deseo de emprender. Hoy día, es dueña de uno de los lugares más visitados en Río Piedras: la pizzería Selena. Las paredes rosas y vitrinas verdes del establecimiento destacan, a simple vista, el estilo tranquilo y único del lugar. Su concepto de comida, pensado para trabajadores, logró conectar con quienes buscan un bocado rápido sin perder la calidad de la comida. “Es una alternativa que cualquiera puede comer, como lo que es una pizzería en Nueva York, que compras un slice y sigues caminando”, indicó. La pizzería rinde homenaje a las mujeres a través de los nombres de las recetas. Ramos Marichal explicó que cada pizza lleva su designación por féminas importantes de sus seres queridos, de la familia de los empleados o mujeres históricas destacadas. Los ingredientes que componen la receta dedicada a la líder obrera Luisa Capetillo se salen del molde tradicional de salsa roja y pepperoni, al igual que esta feminista rompió con las normas de su época cuando la arrestaron por usar pantalones en público. Mientras que Flavia, una pizza de queso y salsa roja, es en honor a su abuela, quien siempre criticaba lo común. “Esa pizza es la más ordinaria que hay”, comentó. Desde su apertura, Selena ha colaborado con diferentes grupos comunitarios en Río Piedras. “Estamos bastante activos y accesibles a proyectos nonprofit (sin fines de lucro) que quieran o necesiten algún alimento [...] para X o Y actividad. Dentro de lo que podemos; la gran mayoría de las veces decimos que sí”, añadió Ramos Marichal. De hecho, la pizzería comenzó su propia iniciativa de brindarles alimento a las personas de Río Piedras. “Después de las siete de la noche, si sobran slices (pedazos), las personas sin hogar de los alrededores pueden pasar y recoger su slice”, explicó la propietaria de Selena. Al igual que su tienda vecina, Necromancy Cosmética, la pizzería se convirtió en un espacio donde estudiantes, residentes y comerciantes se reúnen a simplemente conversar y pasar el rato. “Aparte de la marca, de la comida y de lo que es Selena, pues también es un espacio para el ocio, para compartir, para reuniones. A mí no me molesta que vengan y se sienten y hablen en las sillas. Aunque no me compren [...] es un espacio que es para todo”, compartió Ramos Marichal. ¿Cómo ha colaborado el gobierno con la revitalización? En marzo de 2024, el deterioro de Río Piedras dio paso a la “Resolución Conjunta del Plan Estratégico para la Revitalización y Desarrollo Económico del Casco Urbano de Río Piedras”. Esta resolución ordenó al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) a elaborar, a través de un proceso de participación ciudadana, un plan estratégico para promover el desarrollo económico del casco urbano del sector ríopedrense. A tenor con este ordenamiento, el DDEC creó un programa de incentivos económicos para fomentar el desarrollo y la creación de pequeñas y medianas empresas en Río Piedras. Desde entonces, los negocios nuevos en la zona pueden solicitar un incentivo de hasta $10,000 para utilizar en gastos esenciales como la compra de herramientas, inventario o maquinaria, el pago de la renta y la renovación de las licencias requeridas para la operación del negocio. Por su parte, el Municipio de San Juan también ofrece incentivos económicos auspiciados por fondos del “Community Development Block Grant COVID-19 (CDBG-CV)”, para fortalecer la economía del casco urbano de Río Piedras. A través de su Programa de Emprendimiento Capital, los negocios nuevos en el sector pueden solicitar un donativo de hasta $10,000 para gastos relacionados a la compra de equipo o inventario, el pago de la renta, las utilidades y la comunicación, entre otros. Los existentes, además, pueden beneficiarse de hasta $5,000. Asimismo, el municipio ofrece exenciones contributivas de patentes municipales, o sobre las propiedades mueble e inmueble, a nuevos negocios dentro del casco urbano de Río Piedras. Sin embargo, para Lozano García, de Double Cake, estas ayudas financieras no son suficientes, y, en ocasiones, tampoco prácticas para la revitalización del casco urbano de Río Piedras. Señaló que el método de reembolso que estos programas de incentivos utilizan hace que beneficiarse de ellos no sea asequible para muchos comerciantes. “Te dicen [...] págalo tú y nosotros te lo reembolsamos, pero no todo el mundo tiene $10,000”, comentó la repostera. Sostuvo que, al las ayudas ser tan recientes, los comerciantes experimentados no son elegibles o ya no se benefician tanto de los incentivos económicos. Para la repostera, los estímulos monetarios son de gran ayuda al abrir un nuevo negocio, pero los ya existentes podrían beneficiarse más de que los organismos de gobierno estén “dispuestos y disponibles” para resolver los retos a los que se enfrentan, como los operativos y los infraestructurales. Uno de los comerciantes que recibió estas ayudas económicas que ofrece el Municipio de San Juan a los nuevos negocios en Río Piedras es Sebastián Vázquez Medina, propietario de Golden Soul Club. Para el emprendedor, este incentivo le permitió “dar ese primer paso” para abrir una tienda de ropa, iniciativa que considera una de las mejores formas de crear comunidad en Río Piedras. Sin embargo, el emprendedor añadió que, más allá de las ayudas económicas que pueda recibir, un factor que garantiza el éxito es “tener una buena comunidad interna” como la que tienen en el Callejón. Abundó que, en las actividades que organiza la comunidad, siempre se nota la buena colaboración entre los comercios. “Todo el mundo quiere [...] verte echar para adelante, y yo igual a ellos; como que siempre puedes contar con ellos, sea lo que sea”, expresó. Desde que abrió su negocio en noviembre de 2024, Vázquez Medina celebra el bienestar al combinar el deporte y el arte en los diseños de su marca. “Vi una oportunidad de crear piezas para correr, para el gimnasio, también para el “lifestyle” [...]. Son cosas que a mí me gustan, y pues quería compartirlas con la comunidad”, explicó. Aunque las personas cercanas a él pensaban que abriría una tienda en línea, él siempre quiso un “lugar en que todo el mundo se pudiera encontrar”, comentó. Vázquez Medina aseguró que “es bien importante” que continúe la revitalización del Callejón del Carmen para que “otros negocios sigan abriendo”. Añadió que pensar en el Río Piedras de hace algunos años le provoca nostalgia, pues recuerda cuando venía con su mamá a hacer compras. Sostuvo que “las dos eras [de Río Piedras] pueden coexistir” y que es importante restaurar la zona sin olvidar “honrar la cultura” del casco urbano y “aportar para mantener a todos los puertorriqueños” en él . ¿Qué es lo próximo en el Callejón? La comunidad de comerciantes del Callejón del Carmen seguirá creciendo con la apertura de nuevos negocios como Alquimia Film Lab, un nuevo proyecto de Lian Rivera Reyes y Fernando Mercado Vázquez. El concepto del local es un laboratorio de revelado y digitalización, que también trabaja motion pictures. “Seríamos el primer laboratorio en Puerto Rico que está enfocado como tal en fotografía, igual que en videografía”, explicó Rivera Reyes. Alquimia Film Lab tiene un compromiso con el adiestramiento de futuros fotógrafos y cineastas. Su propósito es enseñarles a los jóvenes estas técnicas cinematográficas “desde acá [la isla]”. A largo plazo, el plan es disminuir la exportación de arte boricua al exterior y comenzar a producir una mayor cantidad de largometrajes en Puerto Rico, comentó la artista. Rivera Reyes compartió que su relación con el Callejón y sus comerciantes comenzó en 2020, luego de colaborar con la iniciativa de “Cats of Necromancy”. A través de su voluntariado, logró conocer a Rodríguez Otero y, años más tarde, Zal Pérez Rivera le sugirió establecerse en Río Piedras. Más que un laboratorio de cine, los propietarios esperan que este espacio sea accesible y seguro para todos. Mercado Vázquez destacó la familiaridad que se siente en el área y cómo los negocios se ayudan mutuamente a prosperar. “Estamos abiertos para apoyar el talento de aquí y para nosotros [...] proveer ese movimiento al área y que las personas que entren ahí [Río Piedras] puedan ver que esta área está viva” explicó. Todos estos negocios locales, desde Necromancy hasta Alquimia Film Lab, aportan a la revitalización del Callejón. A través de sus iniciativas y su esfuerzo conjunto, cada comerciante aporta al futuro de la calle del Carmen y las comunidades vecinas. Entre los nuevos comercios y fachadas que, poco a poco, han revitalizado el Callejón del Carmen, solo una variable permanece intacta: el edificio de la familia de Álvarez Sotomayor. Además de la conexión sentimental que lo une al Callejón del Carmen, al cual considera su hogar, destacó que esa no es la única razón por la que apoya su revitalización. Para el residente, el lugar posee un importante “valor histórico” y, por su ubicación céntrica, tiene todo el potencial para volver a ser el baluarte económico y comercial que fue en décadas pasadas. Álvarez Sotomayor sostuvo que “la gente ya se ha dado cuenta que en la unidad está la fuerza y una sola persona no puede arreglar esto [el Callejón] [...]; tiene que ser en comunidad”. Los triunfos individuales son triunfos colectivos, porque el objetivo común de la comunidad es la revitalización, concluyó. © ASPPRO 2018–. Todos los derechos reservados. Asociación de Periodistas de Puerto Rico • Periodismo ético y responsable Los comentarios están cerrados.
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