Una nueva generación de propietarios apuesta a crecer sus negocios de comida en Río Piedras guiados por su deseo de hacer comunidad y revitalizar el casco urbanoPor Sofía L. Castro Betancourt, Laura B. Díaz Millán e Iryanie Ramos Cruz | Buró de Noticias El casco urbano de Río Piedras, que durante décadas fue un punto importante de actividad comercial y universitaria, atraviesa un problema de abandono marcado por estructuras deterioradas y falta de acceso peatonal. Sin embargo, para una nueva generación de comerciantes gastronómicos, la zona sigue siendo un espacio cargado de memorias y significados. En muchos casos, la nostalgia por el Río Piedras que conocieron, con más movimiento, estudiantes y vida comunitaria, ha estado muy presente al momento de abrir o mantener sus negocios en el área. Para Antonio Díaz Fernández, ingeniero y propietario de Bocado, establecerse en Río Piedras fue una manera de regresar a un lugar que formó parte de su infancia. Recordó que visitaba el casco urbano junto a su padre, y abrir su café en la calle Brambaugh le permitió reconectar con ese pasado. “Hace falta valentía y un poco de locura para tirarse esta maroma”, expresó. Bocado, conocido por sus cucharas comestibles y productos artesanales, forma parte de los comercios que apuestan por mantenerse en la zona. Díaz Fernández explicó que establecer el local en Río Piedras implicó enfrentar retos desde el principio. La falta de acceso peatonal en el casco urbano, el deterioro de la infraestructura y la inestabilidad de servicios básicos complicaron la rehabilitación del espacio y elevaron los costos iniciales. “Aquí tienes que saber que vas a gastar un montón de dinero en rehabilitar el local. Nada está listo para mudarte”, comentó. Aun con esas dificultades, vio más interés en el área y un movimiento entre los comerciantes. “Aquí está ocurriendo esa movida. Donde hay incentivos y gente valiente, se va formando comunidad”, añadió. Esa idea de regresar a un Río Piedras más activo también se reflejó en las experiencias de otros comerciantes que han encontrado en el casco urbano una combinación de memoria, comunidad y oportunidad. Panismo: comunidad que se sostiene con el tiempo En la calle González, Panismo se convirtió en un punto de encuentro para estudiantes, profesores y residentes. Su cofundadora, Kamilah Santiago, explicó que el proyecto surgió en plena pandemia y que la colaboración entre comerciantes fue clave para mantenerse operando. “Nunca cerramos, solo cambiamos el modelo…entre varios del área nos ayudamos”, relató. Santiago recordó que su abuela le contaba cómo era el antiguo Río Piedras, un espacio con movimiento peatonal constante y lleno de negocios que ocupan el casco urbano. Explicó que esa imagen no solo forma parte de su memoria familiar, sino que todavía influye en su visión futura del área. Sin embargo, esta visión que plantea Santiago contrasta con los retos actuales para llegar a la zona, especialmente la necesidad de estacionamientos y de accesos claros. La cofundadora del local enfatizó que revitalizar Río Piedras como un lugar accesible para caminar y moverse fácilmente sería clave para devolverle vida a la zona. “Ayudaría un montón a que se mantenga una comunidad viva como era antes que todo el mundo caminaba por aquí”, añadió. Además de la falta de estacionamiento, Panismo enfrenta interrupciones de luz y la ausencia de rótulos que regulan el tránsito, situaciones que dificultan el acceso de los clientes al comercio. Aun así, Santiago destacó que la clientela diversa, entre residentes de Santa Rita hasta estudiantes y profesionales, mantiene el negocio firme. “Es una mezcla de clientela que define lo que es Río Piedras, gente curiosa buscando dentro de sus raíces poder ser mejor y continuar manteniendo esta área viva”, expresó. Esa combinación de tradición, historias familiares y un vínculo con el barrio también estuvo presente en la experiencia de otros comerciantes que llegaron después a la zona. Selena Pizzería: del recuerdo al éxito en el casco urbano Amanda Ramos, dueña de Selena Pizzería, abrió su negocio en el Callejón del Carmen en junio de 2023. La idea surgió del recuerdo que tenía del área, un sitio con más movimiento y comercios activos, una imagen que la motivó a abrir un espacio propio en Río Piedras. “El Callejón del Carmen se define con la palabra comunidad…cuando comencé éramos tres y ahora somos un corillo grande”, expresó. Lo que imaginaba como un proceso de crecimiento gradual se transformó en un éxito inmediato. Ramos explicó que Selena Pizzería superó las expectativas iniciales del equipo. “Selena ha roto las expectativas que teníamos; esperábamos bien poca gente y crecer poco a poco, pero el comercio fue exitoso desde el comienzo y, más allá de eso, se convirtió en un punto de encuentro para estudiantes, músicos y profesores”, expresó. Aun así, según Ramos, al comenzar a operar en el casco urbano enfrentó desafíos conocidos por otros comerciantes. Mencionó que la percepción de inaccesibilidad del área afecta la llegada de clientes. “Los clientes se alegran cuando saben que abriremos en el centro comercial del Señorial en Cupey…en la mente de la gente, llegar a Río Piedras es difícil y el estacionamiento es inaccesible”, afirmó. También señaló interrupciones de agua y luz, además de la necesidad de tomar precauciones al operar de noche, pues en esas horas hay menos movimiento de personas y el área tiende a percibirse como más riesgosa o con cierto estigma de inseguridad. “No ha pasado nada, pero trabajamos conscientes de que el ambiente cambia”, añadió. Ramos también señaló que la falta de iluminación, limpieza y atención básica por parte del gobierno afecta el movimiento hacia el Callejón del Carmen. Aunque indicó que los permisos para eventos se gestionaban sin dificultad, explicó que otros servicios esenciales siguen desatendidos. “Para permisos de eventos, el proceso ha sido eficiente, pero hay otros asuntos donde uno pregunta: mano, ¿dónde están?”, comentó. A pesar de esto, Ramos afirmó que mantenerse en Río Piedras ha sido una experiencia valiosa y que su compromiso con el área continúa creciendo. “Un espacio de comida en Río Piedras tiene un compromiso más allá de capitalizar, es suplir una necesidad real y aportar a la comunidad”, concluyó la dueña de Selena Pizzería. © ASPPRO 2018–. Todos los derechos reservados. Asociación de Periodistas de Puerto Rico • Periodismo ético y responsable
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